El objetivo es dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. La evolución de los niños con alteraciones en su desarrollo depende en gran medida de la fecha de la detección y del momento de inicio de esta atención temprana. En este proceso resulta crucial la implicación familiar, elemento indispensable para favorecer una interacción afectiva y emocional, así como para lograr una mayor eficacia en los tratamientos. |